18 noviembre, 2011

Erich von Däniken no es un charlatán. La verdad, no sabemos lo que es porque todavía no se ha inventado la palabra para describir el morro que le echa este señor.

A MODO DE INTRO

Estoy totalmente seguro de que todos nuestros lectores y lectoras conocen al señor Däniken. De lo que no estoy tan seguro es sobre la valoración que tienen acerca de este personaje. Porque si hay algo que admirar de él es su relativa incombustibilidad a lo largo de décadas. Sí, sabe escribir libros y tiene cara de buena persona. Pero entre él y la señora que pinta las caras de Bélmez —por poner un ejemplo de magufez garrula—, las diferencias son, más que nada, en las formas.

Y es que la presencia de von Däniken en este texto no es más que la excusa para denunciar cierta memez generalizada y persistente, como los hongos de los pies, que salpican y desvirtúan áreas de conocimiento que están un pelín más allá del interés de la visión estrictamente científica. Que por otra parte, para según qué cosas, es bastante miope y rígida: pero preferible a cualquier estulticia fantasiosa.

CIERTO AURA DE RESPETABILIDAD

Para al menos un par de generaciones nacidas en el siglo XX, von Däniken no ha dejado de ser nunca algo así como el Primero, el Universalmente Reconocido Gran Decano de toda la parafernalia que rodea al gran mito UFO.

Y aunque también se sabe que los científicos en general nunca han dado mucho pábulo a las teorías del amigo, esa pipa ocasional, esa apariencia de estudioso, contribuyen a que se le considere una especie de investigador excéntrico, convencido de su propia y rara búsqueda, algo así como un héroe romántico; imagen reforzada por esa mirada que parece estar más allá que aquí, enfocada en el horizonte de la pantalla mental de los sueños.

¿Y en qué consisten las teorías de Däniken? Pues, básicamente, todas giran alrededor de este monotema: que la Humanidad fue visitada, si no directamente creada, hace milenios por Seres Extraterrestres, los Astronautas de la Antigüedad.

La verdad es que una hipótesis arriesgada, atrevida y muy, muy interesante; admirable incluso. Una de las mejores películas de la Historia del Cine (sí, 2001, Una Odisea en el Espacio) basa su premisa en ella. De hecho, muchos científicos no la consideran en absoluto descabellada por sí misma. Otra cosa es que, como decía Carl Sagan, afirmaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias.

Los argumentos de von Däniken son cualquier cosa menos escasos; pero sólo son evidentes si se pone mucha fe en ello y se tergiversan de manera consciente o inconsciente. Y es que, sencillamente, no puedes partir de una idea preconcebida y luego intentar ajustar y encajar los hechos para demostrarla sí o sí.

VER LO QUE QUIERES VER, SEÑALAR LO QUE TE INTERESA

Däniken señala, por ejemplo, que muchas mitologías y mitos fundacionales hablan de seres venidos del Cielo que visitaron a los primeros hombres y mujeres de cada respectiva cultura.

Esto es rigurosamente cierto. Pero cuando comparamos las analogías y diferencias entre las representaciones de esos seres o a lo que vinieron a hacer a la Tierra, vemos que la incoherencia es total: en unas ocasiones los seres son buenos, en otras malos, en unas enseñan los rudimentos de la cultura, en otras esclavizan a los pobre humanos y etcétera.

Los diferentes mitos no parecen describir un escenario lógico, en el que una raza extraterrestre lo suficientemente dotada ejercería un dominio global sobre todos los pueblos de la Tierra, sino más bien un conglomerado de Taifas más cercano a Mongo, el planeta de Flash Gordon, que a cualquier forma de organización sensata que podríamos esperar de una civilización capaz de viajar entre estrellas.

En muchos casos estas mitologías, o sus representaciones en piedra, hacen (o parecen hacer) referencia a personajes vestidos con extraños trajes de astronauta y tecnologías sospechosamente actuales. En la imagen de la derecha, por ejemplo, se ve claramente la representación de un vimana, una máquina voladora de la tradición mitológica hindú.

Las supuestas pruebas, en cualquier caso NO apuntan necesariamente a la visita de Seres del Espacio.

Investigadores UFO serios —hay pocos, pero hay— como Hynek ya habían desechado esa posibilidad como absurda, tanto en la antigüedad como cuando Däniken empezaba a ser realmente famoso, a principios de los 70.

PERO HABERLAS, HAYLAS

Sería, eso sí, absurdo el rechazar de plano las supuestas pruebas que presenta este autor u otros afines, por muy tuercebotas que sean, como el impresentable de Zecharia Sitchin y sus más impresentables aún traducciones del cuneiforme.

Es necesario admitir, si uno/a se considera intelectualmente honesto/a, que las motivaciones que llevaron a construir las Líneas de Nazca, ciertas proezas tecnológicas del neolítico y la existencia de Out-of-Place Artifacts, por poner unos ejemplos, son bastante desconcertantes…

…pero que se pueden explicar sin necesidad de recurrir a seres extraterrestres que nos visitaron en el pasado. Hipótesis plausibles como las de Graham Hancock, que consideran la posibilidad de que hubiera habido una civilización tecnológica global al final de la última Edad de Hielo, responden a la mayoría de estos misterios sin problema alguno; en especial aquellos que se refieren a coincidencias asombrosas entre mitos de culturas muy alejadas geográficamente.

¿Podemos exculpar a Däniken entonces? Ciertamente parece un hombre sincero que, además de vivir muy bien a base de vender libros, se cree lo que cuenta. No es el caso.

INGENUIDAD Y MALICIA

Se sabe a ciencia cierta de Joseph Smith, el fundador de la Iglesia Mormón, que se tiraba a la criada, que cometió más de una estafa y que montó un sinfín de desmanes; vea, vea lo que pone la wiki al respecto. Hasta se le atribuye la frase, pronunciada antes de recibir su peculiar Revelación —si no es que se trata de una Revelación en sí misma— Tengo que montar una Religión, que es donde está la pasta.

Mucho morro, ¿no? Exactamente el mismo que el de la señora que pintaba las caras en Bélmez. Y exactamente igual que el de Erich von Däniken con sus astronautas viejunos.

MENUDO CURRICULUM

Antes de publicar su primer libro, Däniken fue condenado a prisión en los años 60 por robar a la empresa mientras trabajaba en un hotel. Poco después, en 1967, con Recuerdos del Futuro, su primer libro, recién publicado, fue detenido por la Interpol por evasión de impuestos; concretamente, de 7.000 libras. Más tarde se comprobó que el hombre en realidad había defraudado más de ¡¡350.000 libras!! y pagó con una nueva sentencia de 3 años, que aprovechó para seguir escribiendo.

Una joya, ¿eh? Si le hace eso a Hacienda y a su empresa ¿qué le hará a los lectores? Lo han adivinado: engañarles vil y alevósicamente.

En la wikipedia pone como ejemplo una de sus aseveraciones falsas: que un pilar de hierro en la India, milenario, estaba fabricado en acero inoxidable y era un legado extraterrestre. La triste verdad es que el jodío pilar estaba y está bastante oxidado, cosa que Erich sabía perfectamente, y más adelante no tuvo más remedio que admitirlo; pero sólo cuando le pusieron contra las cuerdas.

En otras ocasiones son sus propias fuentes quienes lo desacreditan: es realmente difícil mencionar en un libro de éxito que alguien mencionó o enseñó algo al autor sin que algún fan o periodista trate de comprobarlo en persona.

El ejemplo más extremo fue el episodio de la Cueva de los Tayos, que von Däniken aseguró haber visitado en 1969, según su libro El Oro de los Dioses. Allí describió salas artificiales repletas de oro y objetos ET. Y hasta mostró fotos del lugar. Pero Juan Moricz, su supuesto guía local, no sólo desmintió posteriormente cualquier visita: también afirmó que las fotos eran un fraude. Para más INRI, en 1976 un equipo de investigación formado por más de 100 personas, entre espeleológos, científicos y técnicos, se adentró en la cueva buscando las supuestas estancias de origen extraterrestre. Obtuvieron grandes cantidades de caca de murciélago.

Más divertido es el caso de las fotos de cerámicas que representaban UFOs, y de las cuales desgraciadamente no he encontrado imágenes en internet. En 1978 un equipo de investigación periodística de los USA hasta encontró al ceramista que las había realizado por encargo del propio von Däniken. Ante esta evidencia de fraude (por fín una evidencia) Däniken contestó:

Es que hay mucha gente que si no le presenta algo tangible, no se cree mis teorías.

Suponemos que sin ponerse rojo ni nada. Afortunadamente su descaro ha crecido con los años y hoy en día parece admitir sin tapujos que es un novelista, o un farsante, que viene a ser lo mismo.

No soy un científico, y si hubiera escrito un libro científico, habría sido sobrio, prudente y nadie hubiera hablado de él.

Apetece contestarle: Pero mientras duró la confusión, ¿bien que te aprovechaste, eh, pillo?

TODAVÍA QUEDA POR HACER

Lo realmente triste NO es que Däniken no sea más que un novelista caradura, que entremezcla interesadamente realidad y fantasía, como ha quedado bastante claro en los párrafos anteriores. Tampoco lo es que a estas alturas todavía sigue siendo un referente en según que discusiones. Hace poco tuve la oportunidad de ver dos capítulos y medio (no aguanté más, lo siento) de la serie “documental” de seis capítulos Astronautas de la Antigüedad, en la que el propio Däniken hace de maestro de ceremonias e invita a otros fraudes ambulantes a hablar por y con él.

Lo realmente triste es que haya tanta gente con inquietudes existenciales y espirituales reales que anda buscando una respuesta en una fantasía o serie de ellas, cuando no en un pasado remoto o mítico que, realmente, no nos afecta en el sentido de nuestra Evolución Personal.

Como suelo señalar implacablemente a cada persona que me acude enarbolando seriamente este tipo de fantasías sobre enigmas insondables y habitantes de las Pléyades… ¿Para qué quieres contactar con los ET o saber de ellos? ¿Para que te lleven a su planeta y resuelvan tus problemas? ¿Realmente crees que el problema de ser humano consiste en encontrar algún tipo de huida?

Y claro, finalmente tenemos toda una subcultura-negocio relacionada con lo que podríamos llamar parapichicología, y cuyo referente en España es Cuarto Milenio, truculencia envasada con BSO de theremín y reflexiones sonrojantes susurradas en off. Y que los profesionales de esto se forren a costa de la ingenuidad de cierto sector de gente con inquietudes no es tan grave como el indicar que los Únicos y Auténticos Misterios, así con mayúsculas, consisten en este ridículo circo de especulación y pseudohistoria.

Los Auténticos Misterios afortunadamente tienen que ver con el aquí y el ahora y con el hecho de, abismo, existir.

No pierdan el tiempo con Erich von Däniken y sus amigos.

2 comentarios Ir al formulario  RSS de estos comentarios Trackback URL

no se si ha sido en la “Más allá de la ciencia” o en la “Año/Cero” de noviembre donde he leído un reportaje de puta madre de Jesús Palacios sobre como Danniken podría haberse visto influido por la obra de Lovecraft

Comment by Rev JFK Tadeo — 13 diciembre, 2011 @ 20:48

Bueno, sin haber leído el reportaje ese, me puedo imaginar los puntos de conexión entre los “astronautas de la antigüedad” de daniken y los seres cósmico-transdimensionales de Lovecraft: en cualquiera de los dos casos, la humanidad hace de jamón del sandwich, lo que no es para alegrarse. De todos, sin haber oído más detalles, me parece un poco cogido por los pelos.

Comment by Alberto V. Miranda — 13 diciembre, 2011 @ 20:59

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