20 diciembre, 2011

Este carpetovetónico filosofillo de provincias se siente arropado por una cohorte de gente tan intransigente y cerril como él mismo, cuando no por políticos de monoceja y boina.

Tengo el recuerdo de haber ido al ayuntamiento a resolver unos papeles, hace cosa de un par de años, y haberme encontrado a la entrada con el siguiente cartel: Gustavo Bueno, este miércoles, dará la conferencia de acceso libre «Análisis, desde varias perspectivas, de la ley del Aborto». Fijándome en quién lo pagaba vi que era cosa de «Asociación Unidos por la Vida».

No voy a entrar en polémicas sobre el derecho a abortar o no. Eso para otro artículo.

Voy a meterle caña a Gustavo.

Para los que no le conozcan, el señor Bueno es un filósofo muy respetado por haber creado una metodología filosófica llamada cierre categorial. Viene a ser un método para delimitar, dentro de un sistema de conocimiento, que categorías son necesarias y cuáles no.

“Te voy a lanzar a Santo Tomás encima”

Para entender un poquito de que va ese sistema hay que ponerse en antecedentes. Aunque parezca obvio, no todo el mundo se da cuenta de que los seres humanos, especialmente en Occidente, no hemos pensado igual en todas las épocas. De hecho, el pensamiento racional, dirigido, es algo relativamente reciente.

En la antigüedad el pensamiento era mucho más simbólico y relacional, incluso fantástico e imaginativo, que ahora. A excepción de las (a veces problemáticas) herramientas lógicas dadas por los griegos, el pensamiento estaba impregnado de cierta nebulosidad y ambigüedad que dificultaban mucho los procesos deductivos.

Si habéis estudiado Historia de la Filosofía, probablemente os acordéis de los escolásticos. Esta gente fue la que empezó a preocuparse por construir un sistema de pensamiento racional y deductivamente potente. Fueron esenciales. Pero, aunque los procesos y métodos que desarrollaron no son muy distintos de los empleados hoy en día, los objetos a los que se los aplicaban eran propios de la edad anterior. De ahí que problemas lógicos como “¿cuántos ángeles caben en la cabeza de un alfiler?” tuvieran una extraña mezcla de lógica avanzada aplicada a conceptos de lo más vago… como el concepto de “ángel”. Obviamente, con la llegada del pensamiento científico, que se puede establecer un tanto arbitrariamente en Galileo, la escolástica pasó a mejor vida… ¿o no?

Me temo que entre nosotros todavía tenemos a un escolástico. Sí, es el señor Bueno.

“Ser español es decir mucho, es muy metafísico, es una idea heideggeriana. El español no es una forma de ser. Pero sí es un modo de estar. Ocupa una posición. Nacer en España da una posición entre otras. A distancia del fanatismo musulmán y del subjetivismo luterano y del capitalismo.”

“La Iglesia católica es filosofía griega y derecho romano. En el catolicismo hay mucho más racionalismo que en el luteranismo, que es nulo, y que en el islamismo. El luteranismo conduce a los campos de concentración porque es el imperativo categórico.”

Así tenemos al señor Bueno, hace unos años, discutiendo en público cuestiones como “¿España sigue siendo católica?”, aplicando para su resolución, como no, el famoso cierre categorial. Aquí tenemos conceptos científicos y clarísimos como son la sustancia “España”, que es una entidad metafísica que flota en el mundo de las ideas, dotada de un alma inmortal, volición y personalidad única, y “Catolicidad”, que es una cualidad aplicable tanto a las nubes como a las sinapsis neuronales… ¿por qué no a España?.

Vista la trayectoria posterior de sus análisis y su progresiva e indisimulada deriva al fascismo más carpetovetónico, creo que se puede afirmar sin ningún tipo de cortapisas:

El cierre categorial es el método de Gustavo Bueno para justificar lo que sale de los cojones.

Claro, una herramienta con supuesto valor deductivo que sirve para deducir lo que a uno le dé la gana no sirve para nada. Sólo como justificación de una mentalidad sesgada, parcial y cerril.

Y ahí tenemos a este hombre, encumbrado y sobrevalorado hasta la náusea, largando disparates racional-objetivos desde su púlpito para un montón de ceños fruncidos —el buenista suele ser malencarado y prepotente, como su líder— que absorben con atención cada palabra para adoptarla como propia.

“Una democracia auténtica debe instaurar la pena de muerte.”

Porque no le quepa a usted duda que este hombre aprovecha todas las ocasiones para justificar que el aborto es un crimen y blablablá. Eso después de afirmar que la pena de muerte es necesaria, justificándola éticamente por el procedimiento de 1) despojar al convicto de toda humanidad y 2) denotando a la ejecución con el bonito eufemismo “eutanasia procesal”. Esto último ya es regodearse con cierta corrección política de carácter orwelliano muy sospechoso.

Y por supuesto, eso de “varias perspectivas” que se podía ver en el título del cartel que mencioné al principio no es más que una concesión estética, o una manera burda de sugerir que allí nadie va a pontificar. Ja. Gustavo-Bueno y Varias-Perspectivas son conceptos mutuamente excluyentes.

Si es usted buenista probablemente se esté rasgando las vestiduras. La indignación es la respuesta típica del creyente cuya fe es cuestionada.

No quiero finalizar el artículo sin ejercer mi sagrado derecho a aplicar el cierre categorial: ya que un arcángel es, por definición, más puro que un ángel, es fácil deducir que si un ángel no tiene sexo, el arcángel no tiene sexo ni agujero del culo. QED.

Mañana demostraré que la Tierra tiene forma de plátano. Buenas tardes.

6 comentarios Ir al formulario  RSS de estos comentarios Trackback URL

Creo que las citas de Bueno deberían mencionar la fuente o incluir un hipervínculo cuando fuera posible para poder contextualizarlas. No me atrevo a añadir nada más porque tengo un muy vago conocimiento de las tesis del protagonista de esta historia.

Comment by Ninyure — 27 diciembre, 2011 @ 14:38

Yo tuve ocasión de ver a Gustavo Bueno en Ponferrada hace un par de años, con llenazo en la sala, y es verdad que tiene muchos fanáticos que le siguen como una estrella de rock y le aplauden a cada punto y aparte de su discurso.

Apenas recuerdo nada de lo que dijo, pues se fue bastante por las ramas y tampoco comulgo con él en casi ninguno de sus planteamientos. Pero sí hubo algo que me molestó mucho de él, y es que tiene opinión sobre todo. Las personas deben tener humildad suficiente (y yo soy la peor de todas) como para no opinar cuando se les pregunta por cosas que no saben.

Comment by Emma — 28 diciembre, 2011 @ 13:55

Me he partido el culo con la entrada, eso sí, categoricamente. La verdad, es que lo has clavado, y es lo mismo que vengo pensando de este hombre desde hace tiempo. Si Jose María Laso estuviera vivo no se que diría, y Gonzalo Puente Ojea debe alucinar en colores. A Gustavo ya solo le falta arrodillarse ante el púlpito y proclamar la venida de Cristo, y lo que haga falta con tal de pagar los servicios prestados al PP.

Si te han leído ya los buenistas, prepárate, te van a condenar por hereje como poco, en el Catobeplas.

Comment by Mar — 25 febrero, 2012 @ 8:20

Saludos, no es tan cierto lo que dices pues no se ve que hayas hecho esfuerzo alguno por entender el poderoso sistema del cierre categorial, he estado en diferentes eventos con Don Gustavo y he visto a varias personas que le admiran ciertamente y le aplauden, pero más allá de eso no hay nada, exageras las cosas y pretendes encontrar incautos que empiecen a tener temor sin haber asistido, no es buena tu labor amigo, así que déjate de exageraciones por favor.
En cuanto a lo que dices de muchedumbres con antorchas, creo que te verdaderamente toda fantasía mora en tu cabeza nada más.
Lejos está Gustavo Bueno de opinar sobre todo, lo hace sobre cosas en las que está mas informado que tu o que mi mismo, y él en estos momentos en los que las “opiniones” salen de todas partes de manera tan salvaje (como por ejemplo personas que imaginan gente con antorchas frente a su casa en un alarde de egocentrismo patológico realmente) Gustavo Bueno ha sabido llamar a callar, al silencio, a no opinar, a esperar que la tormenta de comentarios se disipe, por ejemplo aquí:
http://www.lne.es/oviedo/2012/10/24/gustavo-bueno-mejor-callar/1316123.html

Así que amigo no vayas por ese lado, no hay antorchas ni nada, no las hay mas que las que tu imaginas y la antorcha de odio que tu enciendes en este sitio contra un Filósofo al que seguramente no puedes ni entender, estudia, madura, respeta, y por cierto baja la calentura que nadie prenderá ni una cerilla para tratar de “quemarte”, no eres tan valioso aunque así lo creas.

Comment by Eduardo — 17 febrero, 2013 @ 16:22

Por cierto que José María Lasso eran gran adsmirador de Gustavo Bueno sin “comulgar” con sus ideas, y en cuanto a lo de Puente Ojea pues en este individuo podeis ver mucho de lo que criticais, pues nadie como Puente Ojea para hablar de cosas sobre las que no sabe nada, como veis entonces tios lo vuestro es pura imaginería egocéntrica contra alguien en busca de notoriedad, un anhelo ciertamente destermplado por llamar la atención imaginando incluso que sois tan “interesantes” para merecer unas antorchas…..

Humildad señores.

Comment by Eduardo — 17 febrero, 2013 @ 16:27

No soporto a ese hombre, sobrevalorado hasta la naúsea. Como filósofo no me atrae nada, sus razonamientos destilan ideología, visceralidad y sectarismo pero nada de igor, objetividad y amor a la filosofía, y por si fuera poco su actitud remarca su egolatría sin límites.

Comment by Laura — 22 agosto, 2014 @ 23:33

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