18 abril, 2012

Las profecías son una constante en casi todas las culturas humanas. Se puede creer en ellas o no, pero los paralelismos que existen entre algunas, a pesar de sus orígenes totalmente dispares, las hacen merecedoras de análisis. A este respecto, los indios Hopi poseen un corpus profético de lo más jugoso.

Artículo escrito en colaboración con Alberto V. Miranda

Introducción

En mi anterior artículo (que recomiendo leer antes de proseguir) hablé de la peculiar cosmovisión de los indios Hopi, quizás la única cultura existente que asegura trascender la dimensión temporal de la experiencia humana, siendo su propio idioma, carente de una definición explicita del concepto de Tiempo, una aparente prueba de ello.

No es de extrañar, por tanto, que los indios Hopi se consideren guardianes de multitud de profecías que atañen a nuestro momento actual. Profecías que en muchos casos, y a diferencia de las otras culturas, no tratan tanto de hechos ineludibles como de lo que nos puede ocurrir si las ignoramos. En definitiva, muchas deben considerarse más como advertencias que como profecías en sí.

Los Hopi no poseían un lenguaje escrito antes del contacto con el hombre blanco, así que muchas de estas profecías han sido recogidas como dibujos en piedra, petroglifos, que sirven de recordatorio para un mensaje transmitido, en realidad, de forma oral.


En occidente estas profecías son conocidas por varios libros, como The Book of the Hopi, y sobretodo por la harto recomendable película experimental Koyaanisqatsi (mencionada en el anterior artículo) que recoge una interpretación de estas profecías como una secuencia de imágenes acompañadas de música, sin diálogo alguno.

Pluma Blanca

Precisamente en el libro citado, publicado en 1963, se recoge la formulación más habitual de parte de estas predicciones. Según su autor, un párroco llamado David Young las hizo circular como panfletos entre sus feligreses tras serle reveladas por un anciano Hopi llamado Pluma Blanca al que recogió en su coche. El texto original es tal cual sigue:

Yo soy Pluma Blanca, un Hopi del antiguo Clan del Oso. En mi larga vida he viajado a través de esta tierra, buscando a mis hermanos, y aprendiendo de ellos muchas cosas llenas de sabiduría. Yo he seguido los caminos sagrados de mi gente, que habitan los bosques y muchos lagos en el este, y la tierra de hielo y largas noches en el norte, y los lugares de santos altares de piedra, construidos hace muchos años por mis los padres de mis hermanos en el sur. De todo esto, he escuchado las historias del pasado, y las profecías del futuro. Ahora, muchas de las profecías se han convertido en historias, y pocas quedan. El pasado se vuelve más largo, y el futuro más corto.

Y ahora Pluma Blanca está muriendo. Sus hijos, todos, se han unido a sus ancestros, y pronto el también estará con ellos. Pero no queda nadie, nadie para recitar y pasar hacia delante la Antigua sabiduría. Mi pueblo se ha cansado de las viejas costumbres, las grandes ceremonias que cuentan nuestros orígenes, de nuestra aparición en el Cuarto Mundo. Están casi todas abandonadas, olvidadas; sin embargo, aun hasta esto ha sido profetizado. El tiempo se vuelve corto.

Mi gente espera a Pahana, el Hermano Blanco Perdido, como lo hacen todos nuestros hermanos en la tierra. Él no será como los hombres blancos que conocemos ahora, quienes son crueles y codiciosos. Hemos sido informados de su venida hace mucho tiempo. Pero aun así, nosotros seguimos esperando a Pahana. El traerá consigo los símbolos y la pieza faltante de aquella tablilla sagrada, ahora guardada por los ancianos, que le fué dada cuando se marchó y que lo identificará como nuestro Verdadero Hermano Blanco. El Cuarto Mundo terminará pronto, y el Quinto Mundo comenzará. Esto lo saben los ancianos en todas partes. Las Señales han sido cumplidas en su mayoría y pocas son las que quedan.

Tras esta introducción, aborda las nueve señales anunciadas.

Esta es la Primera Señal: Vendrán hombres de piel blanca, como Pahana, pero que no serán como Pahana, sino que querrán quitarnos la tierra y golpearán a sus enemigos con truenos.

Cuando los Hopi y los españoles se encontraron por primera vez, los Hopi no creyeron, como otros nativos americanos, que eran dioses. Desconfiaron de ellos por su actitud violenta. Así que les pusieron a prueba y rápidamente se desengañaron. Los españoles no dudaron en destruir algún pueblo Hopi antes de proseguir el avance a California, donde se suponía abundaba el oro. Y lo hicieron usando armas de fuego, de ahí la alusión al trueno.

Esta es la Segunda Señal: Nuestras tierras verán la venida de ruedas giratorias llenas de voces. En su juventud, mi padre vio esta profecía volverse verdad con sus propios ojos: los hombres blancos trayendo a sus familias en carros a través de las praderas.

Esta es la Tercera Señal: Una extraña bestia, como un bufalo, pero con grandes y largos cuernos, correrá por la tierra en grandes números. Esto Pluma Blanca lo vió con sus ojos: el ganado de los hombres blancos.

Esta es la Cuarta Señal: La tierra será cruzada por serpientes de hierro.

Se refiere, evidentemente, al ferrocarril.

Ésta es la Quinta Señal: La tierra será entrecruzada por una gigantesca tela de araña.

La interpretación más común es que se trata de las líneas telefónicas y de alta tensión que cruzan USA y las propias reservas Hopi y Navajo. Otra, mucho menos plausible, es que se refiere a Internet (a pesar de que se trata de la world wide web). La descarto por tratarse de un concepto quizás demasiado sofisticado y abstracto para la cultura Hopi ancestral.

Esta es la Sexta Señal: La tierra será entrecruzada con ríos de piedra que hacen dibujos con el sol.

Carreteras y autopistas. Los dibujos se refieren probablemente a los permanentes espejismos causados por las altas temperaturas del asfalto.

Esta es la Séptima Señal: Usted oirá del mar volviéndose negro, y muchas cosas vivientes muriendo por esta causa.

La explicación más obvia es que se trata de mareas negras. No está claro si habla del fenómeno en general o de una especialmente destructiva.

Y esta es la Octava Señal: Usted verá muchos jóvenes que llevarán sus cabellos largos, como mi gente, venir y unirse a las naciones tribales para aprender sus costumbres y su sabiduría.

Es habitual interpretar que estos jóvenes son la generación hippie de los 60. Personalmente no descarto que en el actual estado de cosas surja un neohippismo que caracterice a la siguiente década de 2010 a 2020. De todos modos, multitud de hippies convivieron y se interesaron por la cultura hopi en los 60.

Y esta es la Novena y Última Señal: Usted escuchará de un lugar en los cielos, arriba de la tierra, que caerá con gran desplome. Aparecerá como una estrella azul. Muy pronto después de esto, cesarán las ceremonias de mi pueblo.

Al igual que Ajenjo, la estrella que según la Biblia caerá sobre la Tierra durante los tiempos del fin, los Hopi parecen hablar de un meteorito impactando sobre la Tierra. Es de reseñar que el extracto de savia de Ajenjo es de color verdoso o azulado, según la variedad.

En muchas interpretaciones que hemos leído de la Novena Señal se asimila esta estrella azul con la destrucción, por reentrada violenta en la atmósfera, del SkyLab en 1979, lo que es bastante estúpido; ya que para empezar ocurrió sobre Australia (el espectáculo no estaba destinado a los Hopi), y para terminar no tuvo ninguna consecuencia reseñable.

Estas son las Señales de que una gran destrucción está por venir. El mundo se mecerá hacia delante y hacia atrás. El hombre blanco batallará en contra de otros pueblos en otras tierras, con aquellos que poseyeron la primera luz de sabiduría. Habrá muchas columnas de humo y fuego, así como las que ha visto Pluma Blanca que hace el hombre blanco en los desiertos, no lejos de aquí. Sólo aquellos que vendrán causarán enfermedades y una gran mortandad. Muchos de mi pueblo, comprendiendo las profecías, estarán seguros. Aquellos que no lo sean, pero que permanezcan y vivan en los lugares de mi pueblo también estarán seguros. Luego habrá mucho para reconstruir. Y pronto, muy pronto después regresará Pahana. El traerá con el el amanecer del Quinto Mundo. El plantará las semillas de su sabiduría en sus corazones. Aun ahora, las semillas están siendo plantadas. Estas suavizarán el camino para la Aparición del Quinto Mundo. Pero Pluma Blanca no lo verá. Yo estoy viejo y estoy muriendo.

Parece describir terremotos inmensos, enfermedades, una guerra mundial de Occidente contra Oriente u Oriente Medio (por la referencia a aquellos que poseyeron la primera luz de sabiduría) en la que se usarán bombas atómicas (La reserva Hopi está relativamente cerca de la mayoría de lugares donde se realizaron pruebas nucleares en territorio continental USA, de ahí su testimonio) y después la llegada de la paz por parte de un personaje que coincide plenamente con el mesías judeocristiano, el tal Pahana (!).

Independientemente de la veracidad o no de este testimonio, aunque parece ser que existe unanimidad entre los propios Hopi respecto a la primera, como profecía no aporta mucho en el momento actual; ya que todas se han cumplido a no ser por la última señal, que está por venir. Aún así, su coincidencia con el mensaje bíblico y otras profecías como las Tui Bei Tu de origen chino es sorprendente.

Del Primer al Cuarto Mundo

Como ya debe haber quedado claro, la peculiar visión histórica de este pueblo abarca tanto el pasado como el futuro. Según ellos, la Humanidad debe atravesar 7 Mundos separados por catástrofes aterradoras. Nosotros estamos en el Cuarto Mundo y la llegada del Quinto Mundo es inminente. Echemos un vistazo a los Mundos que ya han sucedido, tal como los describió un curandero Hopi llamado Soloho.

PRIMER MUNDO

[...] El Hopi me habló de cuatro mundos. El primero era el mundo en el que el Creador situó a los seres humanos. Mientras éstos vivieron en equilibrio y armonía, se les permitió residir allí. Cuando rompieron la armonía con el Espíritu, éste decidió efectuar una depuración. Las personas que estaban dispuestas a seguir el camino sagrado, fueron enviadas a la Tierra, donde estarían protegidas. El lugar que ocuparon en la tierra fue el Gran Cañón, una zona de emergencia. Es un hoyo que se adentra en el suelo. Nadie conoce la profundidad que tiene. Se dijo a los moradores del primer mundo que bajasen al hoyo y llevasen comida, para permanecer allí seguros en tanto durase la depuración.

Entonces el Creador hizo que los volcanes entraran en erupción, arrojando rocas volcánicas por toda la región. Las erupciones provocaron también la efusión de gases que se extendieron sobre la tierra y mataron a todos aquellos que no se habían escondido en su refugio todo el tiempo que el Creador les había prescrito.

Los Hopi, al contrario que en la tradición occidental donde sólo se habla del diluvio, hablan de más de una purificación. La primera es llevada a cabo por el fuego.

Hemos buscado potenciales erupciones prehistóricas masivas y hemos encontrado esta lista en la wikipedia, muy completa. Sin embargo no hay suficientes datos como para aclarar a cual de ellas pudo corresponder este evento y datarlo, aunque como se verá tras la descripción del siguiente mundo, es probable que estemos hablando de hace más de 100000 años (!).

Forzando el razonamiento y limitándonos a la zona de Arizona, hay autores que asignan este evento al campo de lava de Uinkaret, en Arizona, donde hubo múltiples erupciones hace entre 750000 y 100000 años. Teniendo en cuenta que los Hopi hablan de multiples migraciones a lo largo de su historia, encuentro la asignación de esta ubicación muy traida por los pelos.

Si este realmente ocurrió a la escala descrita, tuvo que implicar consecuencias globales, con lo que preocuparse por asignarle a este evento una ubicación concreta resulta un poco absurdo.

El hoyo donde se escondieron, por cierto, es conocido como sipapu, que en la arquitectura de los indios Hopi es un agujero presente en los kivas, o lugares de ceremonia, que funcionan como respiraderos para el fuego y también como las puertas de acceso de los ancestros a este mundo.

Al gigantesco sipapu del Gran Cañón también le atribuyen la función de respiradero del Mundo. Debemos decir que hemos buscado información sobre una posible sima en este lugar y no hemos encontrado nada, con lo que 1) es un mero mito 2) pudo haber existido una sima que ahora esté oculta y que hubiera servido, efectivamente, como refugio ante la tribulación descrita.

SEGUNDO MUNDO

Una vez terminada la depuración salieron de nuevo y repoblaron la Tierra. Era el segundo mundo. Sus habitantes vivieron en él durante más tiempo que el primero. Pero volvieron a perder su equilibrio. Creyeron que ya conocían todas las respuestas, y dejaron de escuchar al Espíritu. El Creador consideró que había llegado el momento de una nueva purificación. Esta vez se pidió a los guardias espirituales que protegían al Norte y EL Sur que abandonaran sus puestos y dejasen que la Tierra girara libremente. Y la Tierra giró libremente. Los Vendavales azotaron el planeta y vastos campos de hielo se extendieron sobre él. Fue una depuración muy intensa. A partir de ese momento, la asimilación de conocimiento resultaría un poco más difícil.

Aquí se describe una purificación por el hielo causada por un cambio en la inclinación del eje terrestre. Con esto se ha especulado mucho y se han dicho muchas tonterías. La ciencia actualmente reconoce que el desplazamiento del centro de gravedad de la Tierra (por ejemplo, por acumulación de grandes placas de hielo sobre los continentes) hace posible cierta desviación del eje de rotación terrestre, pero siempre a velocidades que rondan 1º cada millón de años, y nunca de modo súbito.

En este caso deberíamos entender que se describe la llegada de una era glacial cuya causa es atribuida a un cambio en la rotación de la Tierra. Si asumimos que la glaciación a la que se refiere es la Wisconsiniana, la que afectó a norteamérica durante la última glaciación global, podemos situar este evento a unos 70000-100000 años de distancia de la era actual. ¡Indudablemente hablamos de una mitología muy antigua!

TERCER MUNDO

En el tercer mundo, los seres humanos poblaron la Tierra con mucha mayor extensión a como lo habían hecho antes. Para entonces habían conquistado un conocimiento y unas aptitudes muy superiores. Construyeron grandes ciudades y máquinas capaces de hacer cosas muy diversas, incluso máquinas que podían volar. Emprendieron guerras entre ciudades, y establecieron límites en la tierra y declararon la pertenencia de determinadas parcelas a una persona o tribu. Inventaron el cristal y lo utilizaron con objetivos destructivos. Descubrieron tipos de rayos que eran también capaces de destruír. El Espíritu presenciaba todo esto con pesar.

Una vez más el creador vió llegada la hora de una depuración. En esta ocasión hizo que las aguas de los océanos se desbordasen y cayeran grandes diluvios del cielo. Esta depuración adoptó la forma de una gigantesca inundación.

Entonces, la gente llamada a sobrevivir en este continente – un hombre con sus dos hijos y sus familias – fue sumida en un estado de animación suspendida y encerrada en el interior de unos tubos huecos. Flotaron sobre el agua hasta que éstas se retiraron, después, salieron a la tierra. El padre quiso rememorar algunas de las viejas tradiciones, pero el Creador le hizo desistir de ello. Los dos hijos y sus familias deseaban seguir la senda del Creador.

A uno de ellos se le encomendó que viajara al Este y repoblara la Tierra, mientras que el otro se dirigió al Oeste. El que siguió el camino del Oeste fue el primer Hopi. El que se trasladó al este fue llamado el Verdadero Hermano Blanco…

Aquí ya nos movemos por terreno conocido, ya que la historia nos es muy familiar por su similitud con la de Noé, y el mundo tecnológico anterior también se corresponde bien con el mito de Atlantis. Diversas teorías achacan el diluvio universal al deshielo repentino de grandes masas glaciares, lo que ocurrió hace unos 12000 años.

Hay otra versión, de todos modos, que asegura que fue la Abuela Araña la que hizo crecer un gigantesco junco en el sipapu del Gran Cañón del Colorado e invitó a subir a él a los que merecían salvarse para que no fueran engullidos por las aguas.

A partir de este punto las citas del libro del que estoy extrayendo las citas son más fragmentarias, y deben ser complementadas por las otras ya citadas en los anteriores artículos de la serie; que hablan de una gran migración por muchas tierras, la escisión de los clanes que acabarán dando lugar a las distintas civilizaciones americanas, etc… A fin de cuentas, el Cuarto Mundo es el actual y todos lo conocemos.

CUARTO MUNDO

Una vez establecidos en sus tierras, guiadas por la estrella azul Kachina, se les encomendó que aguardaran la llegada del Verdadero Hermano Blanco. Entonces llegaron los españoles, y los Hopi preguntaron: ¿Sois vosotros el Verdadero Hermano Blanco? Pero los españoles replicaron: ¿Dónde está el oro, dónde está el hierro amarillo?, y los Hopi supieron que no lo eran. ¿Cuando vendrá el Verdadero Hermano Blanco? Pero aquellas gentes sólo deseaban ir a California, y respondieron: allí es donde está el oro. Nos vamos a California.

Este párrafo se limita a reseñar el desengaño ante el encuentro con los primeros españoles, que fue más violento que lo que se describe aquí.

El concepto de Kachina, es central para el conjunto de los indios Pueblo, abarcando muchos aspectos de su vida. La acepción más común de Kachina es la de espíritu, aunque también hace referencia a ciertos muñecos que los Hopi empezaron a fabricar hace apenas 200 años, y también a ciertas indumentarias rituales en la que los propios indios se embuten para personificar a espíritus concretos.

Entre el Cuarto y el Quinto Mundo se supone que es donde se va producir la mayor purificación de todas, una en la que intervendrán los cuatro elementos simultáneamente y que ha sido descrita dentro de las profecías de Pluma Blanca del anterior artículo. Hay que rendirse a la evidencia de que las profecías Hopi sobre esta transición entre mundos corresponde casi punto por punto a la de la escatología bíblica.

No quiero finalizar este artículo sin poner esta reseña sobre la vida en el próximo mundo, muy reveladora: la cursiva es mía.

QUINTO MUNDO

Se dijo a los Hopi que, después de la purificación, los supervivientes quizá conservarían la misma religión que tenían; o tal vez buscaran una nueva, o incluso podrían haber evolucionado hasta tal punto que ya no necesitarían religión alguna

La misión de los Hopi como mensajeros

El corpus de profecías Hopi, como se ha visto, es bastante ambicioso y no abarca exclusivamente a su propio pueblo. La propia cultura que lo creó es muy consciente de ello, e indudablemente se atribuyen el papel de mensajeros para el resto de la Humanidad de lo que puede pasar si se sigue el camino de perdición que llevamos. Como ya comenté, muchas de estas supuestas profecías no son consideradas tales en un sentido fatal: son advertencias. Pero otras se suponen inevitables.

El pueblo que parece vivir más allá del Tiempo reconoce que el futuro no está escrito de modo irreversible, lo que lleva a especulaciones filosóficas de gran alcance.

El hecho reseñable es que, dentro de las profecías Hopi, encontramos algunas relativas al propio intento de ser escuchados por el resto de los pueblos de la Tierra. Y, manda narices, son tan sorprendentes como las que hablan del destino del Mundo.

Hablando de destino, antes toca echarle un vistazo a

La Piedra de la Profecía

Esta es una foto de la conocida como Piedra de la Profecía. En realidad no es la única que hay, pero sí la más importante. A estas también se les han de unir unas planchas de piedra grabadas custodiadas por los Hopi, de las que ya hablé.


Dije “echarle un vistazo” y no “analizar” porque toda la información que hemos cotejado sobre esta piedra muestra inconsistencias muy graves: no sólo en su interpretación; también en los esquemas y gráficos derivados a partir del grabado original, en los cuales aparecen y desaparecen símbolos (como soles, cruces gamadas y cruces celtas que sí son mencionados en otras visiones) en función de quién los haya elaborado.

En algún sitio hemos visto comentar incluso la existencia de modificaciones en la piedra original, aunque no está claro si son por motivos interesados o por puro vandalismo.

En definitiva, lo único que tenemos claro es que las dos líneas diagonales ascendentes situadas en la parte superior del grabado representan dos estilos de vida: el materialista, indicado por la línea al tope, y el espiritual seguido por los Hopi, en la paralela inmediatamente debajo.

La conexión entre ellas está marcada por la presencia de una cruz cristiana, quizás simbolizando el primer contacto entre europeos e indios. Y mientras la línea inferior, que sólo es seguida por una figura antropomorfa, parece proseguir indefinidamente, la superior, materialista, es seguida por cuatro figuras que representan, al parecer, las razas de la Tierra. Esta línea, cerca del final, se vuelve caótica y ascendente hasta que finaliza abruptamente, señalando el fin del Cuarto Mundo, el actual.

La interpretación de los demás elementos me resulta harto confusa. Si el/la lector/a se ve con ánimo de profundizar en las distintas interpretaciones de este grabado, le recomiendo echarle un vistazo a esta página como punto de partida.

Otras visiones

Casi con carácter anecdótico nos encontramos aseveraciones proféticas puntuales, algunas realmente sorprendentes. Enumero algunas:

Las Guerras Mundiales

Están descritas como grandes sacudidas producida por dos tribus poderosas: una de ellas tendría como símbolo la cruz de las cuatro direcciones (Alemania y su cruz celta en la 1GM, la esvástica en la 2GM) y la otra la imagen de un sol (Japón). Estas sacudidas finalizarían cuando una gran calabaza de cenizas cayera del cielo haciendo hervir los ríos y matando los peces.

De todos modos encuentro una inconsistencia en esta interpretación, ya que en otro augurio se dice:

El Verdadero Hermano Blanco traerá con el dos grandes ayudantes, poderosos e inteligentes, uno de los cuales tendrá un signo de swastika (el símbolo masculino de pureza), y el signo del sol. El segundo gran ayudante tendrá el signo de una cruz celta con líneas rojas (representando la sangre femenina) entre los brazos de la cruz.

Lo que no cuadra mucho con la identificación de esos símbolos con las potencias del eje, a no ser que el Gran Hermano Blanco venga a traer la guerra, en vez de la paz.

En otro augurio se menciona la futura destrucción de Isla Tortuga (nombre dado a América por los Hopi) mediante calabazas que caen del cielo, en coherencia con las profecías de Pluma Blanca.

El Viaje a la Luna

Estaba anunciado por los Hopi que un águila se posaría sobre la Luna. Efectivamente, el módulo lunar que llevaba el Apolo XI tenía como nombre informal Eagle. Pero a esta profecía le añadieron una advertencia un tanto extraña: que no debería traerse piedras de la Luna a la Tierra, para no romper el equilibrio natural de las cosas y enfadar a esta última. Si así se hiciera, grandes catástrofes naturales tendrían lugar.

Efectivamente, el número de éstas ha aumentado notablemente. Pero achacarlo a unas inocentes piedras ya es pasarse. No sentido atribuir relación causal entre ambos fenómenos.

La Explotación Minera de la Tierra Hopi

Los Hopi creen firmemente que sus tierras son un holograma, una representación microcósmica del planeta entero. Así, profetizaron que todo daño que se hiciera a su territorio se reflejaría inmediatamente y a mucha mayor escala en el resto del mundo.

La verdad es que hace tiempo que el gobierno USA permitió la explotación minera, de carbón y uranio, de las reservas Hopi y Navajo; en oposición (aún activa) a los que se adherían al mensaje ancestral de respeto a la Tierra.

Aquí está claro que tampoco se trata de una relación causa-efecto, sino más bien el hecho de que nadie se puede sustraer a la explotación salvaje de los recursos que estamos experimentando a nivel global.

¡Metaprofecías!: Profecías respecto al propio mensaje profético

Por lo visto la tradición oral Hopi habla, desde tiempo inmemorial, de la construcción de una “casa de mica” donde se reunirían los jefes de las tribus de la Tierra. Cuando esta casa estuviera eregida, los Hopi estarían obligados a visitarla para llevar su mensaje profético al resto del planeta.

La mica es un mineral traslúcido, de tono oscuro, que tiende a romperse en capas muy finas. Se asemeja mucho al cristal… que recubre al edificio de la ONU.

Los Hopi fueron conscientes de que la profecía se estaba cumpliendo poco después de la fundación de la ONU. Y ya en 1948 una delegación de ancianos se dirigió a la sede… para recibir un portazo en las narices. Como la profecía original ya había previsto…

Cuando los Grandes Líderes de la Casa de Mica rehusen abriros la puerta, no os descorazonéis: al contrario, tened coraje y regocijaos. Pues el hecho de que los propios Hombres Blancos que ocupan vuestra tierra rompan con vosotros, provocará que se dirijan ellos solos al Gran Castigo y al Día de la Purificación, donde la mayoría serán destruidos por todos sus pecados y errores. El Gran Espíritu ha decidido esto.

Tras una serie de intentos adicionales, fueron finalmente recibidos en 1992 (¡44 años después!) y se les permitió dirigirse a la Asamblea General durante apenas 10 minutos. El texto íntegro del discurso en español está aquí. Si tienes curiosidad, en esta página hay una recopilación de declaraciones públicas, en inglés y español, realizadas por los líderes Hopi.

Esta reunión, relativamente exitosa, posibilitó al año siguiente realizar la Conferencia del Grito de la Tierra, donde representantes de siete naciones dieron a conocer sus respectivas profecías relativas a la destrucción del planeta por la avaricia humana.

Conclusión

Hemos realizado un repaso muy somero sobre la cosmovisión Hopi y sus profecías. La cantidad de información existente al respecto es ingente, aunque muchas veces repetitiva, desorganizada y hasta contradictoria, especialmente en lo relativo a la Piedra de la Profecía.

Aunque le he concedido un artículo a las profecías y otro a la cosmovisión de los indios Hopi, confieso que me interesa mucho más esta última; y que las profecías Hopi, en el fondo, no son más que una expresión de una mentalidad singular que me gustaría ser capaz, algún día, de asimilar de manera efectiva.

Respecto a las propias profecías, ya he señalado varias veces su conexión con el mesianismo judeocristiano a través de la figura del Gran Hermano Blanco del Este. También he destacado el hecho de que mientras en la tradicción occidental aparentemente nos encontramos en la Segunda Era Humana, habiendo sido la primera destruida en el Diluvio (o en la primera, si hacemos caso al stablishment científico que niega rotundamente la existencia de civilizaciones anteriores a las de nuestro periodo interglacial actual), la cultura Hopi habla de que nos hayamos, ni más ni menos, en la cuarta etapa de nuestra vivencia como especie.

Los Hopi no son los únicos que aseveran esto: los hindúes también hablan de cuatro yugas o eras, aunque las duraciones y sentido de cada una varían enormemente según la interpretación.

Nosotros estamos actualmente en el cuarto, el Kali Yuga, que se puede traducir como Era de Kali o Era de la Violencia. Según esta concepción del mundo, el paso de un yuga al siguiente supone una degeneración respecto al estado anterior, con lo que al estar viviendo en el cuarto y último yuga el siguiente paso corresponde a una purificación, para dar paso así a la siguiente Gran Era, o Maha Yuga, repitiendo de nuevo el ciclo.

La coincidencia entre ambas tradiciones, la hindú y la Hopi, con respecto al destino de la Humanidad son sorprendentes.

Más chocante resulta el dato de que los aztecas, en principio un pueblo mucho más emparentado con los Hopi que los hindúes, hablen en cambio de que ya estamos en el Quinto Sol, y que han sido cuatro los mundos que nos han precedido.

En cualquier caso, tanto el análisis individual de las tradiciones proféticas como la comparación entre ellas no deja de ser apasionante, incluso a pesar de las vaguedades, incoherencias y divergencia de interpretaciones que se les pueda dar. Pero más estimulante aún por sus aciertos y coincidencias.

Me despido con una reflexión Hopi, que no profecía, respecto al uso de refugios nucleares para cuando América sea destruída con calabazas de cenizas.

Sólo las personas materialistas buscan hacer refugios. Aquellos que están en paz en sus corazones ya están en el gran refugio de la Vida. No hay refugio para la maldad. Aquellos que no toman parte en la división del mundo por ideologías están listos para reasumir vida en otro mundo, ya sean de raza negra, blanca, roja o amarilla. Todos ellos son uno, hermanos.


Todas las citas de este artículo están extraidas del libro Las Profecías de la Tierra, publicado por la ed. Martínez Roca en 1993.

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Un buen artículo sobre la “profecía” Hopi, más occidental que nativo-americana

Guerreros del arcoiris en la era de Acuario. Hablemos del milenarismo… – erraticario | erraticario

Comment by Alejo Alberdi — 4 diciembre, 2012 @ 18:39

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