7 septiembre, 2011

¿Es Wilhelm Reich el científico más grande de todos los tiempos? ¿O por el contrario es el mayor chiflado que ha puesto los pies en un laboratorio? ¿Estamos capacitados para juzgarle? ¿Se reconocerá su legado algún día?

PERO… ¿QUIÉN ES WILHELM REICH?

Si buscas información sobre él en libros, comprobarás que en muchas enciclopedias no aparece. En otras apenas se señala un par de líneas donde se dice de él que fue discípulo de Freud y alguna oscura referencia a la energía orgónica o a los orgones. La mayoría de las veces, ni eso: se le tilda de chiflado, psicótico, loco o directamente gilipollas.

Parte de esta ignorancia es debida a maniobras expresas del establishment científico y político oficial, quienes se encargaron de combatirle a él y sus ideas a muerte. La otra parte de culpa le pertenece a él mismo, ya que hizo muy poco por ganarse amigos y mucho por ganarse enemigos. El mismo fue el peor de ellos. Y como sucede casi siempre, también era el peor exponente de la dolencia que diagnosticó al mundo.

Hoy toca una breve reseña sobre los descubrimientos que fue realizando a lo largo de su vida (algunos realmente impresionantes), su gloria, su caída y su degeneración. Porque no debe ser olvidado. Porque quizás fue el único personaje de la historia que fue simultáneamente científico, médico, psicólogo, político y revolucionario.

WILHELM REICH, 1a PARTE: PSICOLOGÍA

Wilhelm Reich fue efectivamente uno de los primeros colaboradores de Sigmund Freud, hace casi 100 años.

De hecho, fue descrito por éste como su discípulo más brillante. Reich mostró gran entusiasmo por las teorías de Freud que a continuación voy a resumir mucho, evitando la peculiar nomenclatura psicoanalítica:

La mente humana se puede estructurar en tres partes, llamémoslas la inconsciente, la consciente y la social. La importancia y función de estos niveles de funcionamiento en la persona, y he aquí la gran originalidad de Freud, dependen del flujo de energía psíquica, concepto vago que Freud relacionó con el instinto sexual.

De hecho, todos conocemos la importancia que dio Freud a la sexualidad, aunque en eso no fue demasiado original. Médicos como Richard von Krafft-Ebing llevaban muchos años haciendo investigaciones antes que él.

Pronto saltaron muchas diferencias entre Reich y Freud. Quizás la más importante fue el conflicto entre las posiciones de autoridad que ambos gustaban ostentar. Pero en el plano científico también se fueron alejando progresivamente y tuvieron la ruptura definitiva en el momento que Reich tuvo ideas propias sobre el tema. Al contrario que Freud, que fue dejando de lado el instinto sexual y la dicotomía placer/dolor para centrarse en otros conceptos como el Instinto de Muerte, Reich llevó el tema de la sexualidad y la psique al extremo llegando a afirmar el siguiente principio:

La salud mental de una persona se puede medir por su potencial orgásmico.

Que no quiere decir ni mucho menos que porque expulses muchos líquidos o aguantes toda la noche seas una persona sana. Quiere decir que un individuo psíquicamente sano disfruta del sexo libremente, sin traumas, y una persona neurótica no.

Del mismo modo que Freud y sus acólitos se fueron acomodando al lado de sus divanes aplicando tratamientos interminables de charloterapia, Reich prescindió de estos métodos para volcarse en el cuerpo físico.

Uno de sus descubrimientos consistió en el hecho de que, las personas no neuróticas manifestaban lo que el llamó reflejo de orgasmo, consistente en el movimiento involuntario, incontrolable y repetido de la cadera en el momento del clímax.

Reich comenzó a fijarse en las actitudes y movimientos corporales de sus pacientes y se dió cuenta que los tratamientos psicoanalíticos convencionales de la época eran muy poco eficaces porque el paciente poseía una tendencia terrible a esconderse de sí mismo, o por decirlo de otra manera, las barreras psicológicas del paciente tendían a perpetuarse inconscientemente. En cierto modo, las personas tenían miedo a romper sus bloqueos porque eran incapaces de sentir el placer de la distensión, de relajarse, de dejarse llevar.

Inventó pues el Analisis Caracteriológico. De esta manera, antes de pretender llegar al centro del problema del psíquico del paciente mediante charlas y circunloquios que se prolongaban años y años, la misión de Reich consistía en derribar las barreras que bloqueaban el libre flujo de energía psíquica del paciente. Esto lo consiguió aplicando otro principio descubierto por él que afirmaba:

La psique de una persona y su musculatura voluntaria son funcionalmente equivalentes.

Esto quiere decir que los bloqueos psíquicos se corresponden a contracciones musculares crónicas: por ejemplo, una persona repleta de miedos tiene perpetuamente tensos los muslos y los hombros, pues es la manera que tiene el cuerpo de prepararse para protegerse la cabeza y echar a correr, reacción lógica ante un peligro.

Así, Reich se dispuso a combatir las enfermedades mentales a través de la liberación de las tensiones musculares crónicas, lo que dió resultados fantásticos. Y que molestaron mucho a los animales de diván, que se abstenían completamente del contacto físico con sus pacientes, aún teniendo un contacto emocional (llamado transferencia) por el cual el psicoanalista se convertía en padre simbólico del paciente.

Todo lo contrario que Reich, quien abrazaba, retorcía y estiraba a sus pacientes hasta que rompían a llorar o vomitaban, liberándose. Reich había descubierto que el reflejo del vómito era profundamente relajante y que ejercicios de estiramiento de la zona anterior del tronco terminaban provocando que la persona llorara de modo profundo, aunque aparentemente sin motivo.

Más adelante llegó incluso a asegurar que el cuerpo humano no era muy distinto al de un gusano; y elaboró un sistema de curación que consiste en el desbloqueo progresivo de los diversos segmentos que componen nuestro organismo: cráneo, cuello, diafragma, vientre y cadera. Incluso llevó más lejos la comparación haciendo la analogía con un protozoo, que extiende su protoplasma ante el placer y se contrae ante el dolor. Reich entendió que la personalidad funcionaba en ciclos de tensión/liberación en los que una correcta vida sexual era indispensable para esta última.

Finalmente, Reich percibió que los patrones musculares se podían explicar desde el punto de vista de una energía vital (que más tarde llamaría orgónica) que recorre el cuerpo. Aquí Reich redescubrió para occidente el concepto de chi (también llamado baraka y de otras muchas maneras) ampliamente extendido en oriente y las sociedades herméticas.

Uno de los muchos discípulos de Reich, el ahora reputadísimo Alexander Lowen, inventó posteriormente la Bioenergética, conjunto de técnicas curativas realmente eficaces basadas en estos descubrimientos. De este autor recomiendo los libros Bioenergética y El Lenguaje del Cuerpo, ambos fascinantes.

WILHELM REICH, 2a PARTE: POLÍTICA

Wilhelm Reich no se detuvo ahí como terapeuta, ni mucho menos. No tardó en dedicarse a la actividad política.

Tras asistir a la represión de una manifestación obrera en Viena, suceso que le marcó profundamente, llegó a la siguiente conclusión: El Psicoanálisis no podía convertirse en un asunto para cuatro burgueses de mierda que pudieran pagarse el tratamiento. Era absolutamente inútil si la propia sociedad era una máquina de producir neuróticos en masa.

Parece lógico preguntarse ¿Por qué hay tanta gente que está psíquicamente mal? Obviamente no hablamos de las mujeres histéricas y hombres impotentes que trataba Freud, ni de maniáticos. La pregunta es ¿Por qué hay tanta gente violenta, infeliz, masoquista, deprimida…? Reich no tardó en elaborar una teoría que integraba Psicología, Economía y Marxismo para responder a estas cuestiones. La intentaré esbozar, muy pero que muy simplificada, en los siguientes párrafos:

En las sociedades tribales primitivas no existían tabúes sexuales. Esto era así porque el sexo era el elemento cohesivo de grupo y lo que garantizaba la continuidad de la tribu. En prácticamente todas estas sociedades eran habituales los rituales orgiásticos y/o la sexualidad libre. También hay que tener en cuenta que en una economía de subsistencia la unidad de la tribu es fundamental para la supervivencia de ésta.

Por otra parte, la figura del padre estaba ausente, puesto que las culturas primitivas consistían en matriarcados. Los hijos pertenecían indudablemente a la madre, y el padre… ¿cómo sabes quién es el padre cuando el sexo es libre?

Sin embargo, el desarrollo tecnológico, y por tanto, de los medios de producción, permitió que la economía pasara de la subsistencia al superávit. La unidad de la tribu pasó a segundo plano y la propiedad privada pudo tener sentido. Inmediatamente surgió la figura del matrimonio como institución económica. El matrimonio estaba a servicio del padre y tenía como función la posesión de los medios y la perpetuación de esta posesión a través de los hijos. La fidelidad se hizo imprescindible si el padre quería ser tal. Y con el matrimonio surgieron el adulterio y otros tabúes. Y también la represión sexual, el complejo de Edipo… y, tirando del ovillo, los problemas mentales derivados de la represión sexual.

Reich tuvo como importante apoyo empírico para su teoría el estudio realizado sobre la sociedad de los habitantes de las Islas Trobriand por parte de Malinowski. En estas islas coexistían los dos sistemas sociales aquí descritos: Una mayoría de descastados, sin instituciones ni tabúes y con lo mínimo para sobrevivir: pero felices. Y una clase pudiente en la que existía el matrimonio como institución, con dos apuntes curiosos:

  • Había matrimonios buenos y malos. Los primeros eran aquellos en los que te casabas con tu prima, pues el sistema de dotes garantizaba que todo quedara en casa. Si no te casabas con tu prima, perdías el dinero de la dote. Conclusión: casamientos preparados y por tanto infelices. No olvidemos que el mito occidental de casarse por amor es de hace cuatro días.
  • Al contrario de lo que aseguraba Freud, el complejo de Edipo no era universal. En las islas Trobriand el tabú no era beneficiarse a la madre, sino a la hermana, debido a las peculiares relaciones de parentesco.

La conclusión final es que sólo existían problemas psicológicos y neurosis entre los individuos de la clase pudiente de las islas, apoyando la tesis de Reich.

¿Y qué hizo Reich tras adoptar estas ideas? Afiliarse al Partido Comunista y llevar sus ideas al panorama político. Imaginaos a Reich dando conferencias a los adolescentes sobre el uso de condones o financiando casas y asociaciones donde los chavales pudieran fornicoaparearse agusto en vez de hacerlo de pie en cualquier callejón. Estamos hablando de Viena en el periodo de entreguerras, no lo olvidemos. Cuando Reich finalmente llevó su visión política a Alemania, el PC se engrosó en casi 200.000 personas… más que nada gente con ganas de sexo.

Reich fue elevado a la categoría de estrella política y visitó Rusia para comprobar, decepcionado, que las leyes sobre divorcio y libertad sexual que habían surgido tras la Revolución de 1917 estaban en claro retroceso, pues de nuevo se estaban implantando las antiguas estructuras de poder.

De vuelta en Alemania el PC le dió el toque a Reich por dedicarse a enseñar por ahí que, básicamente, no era buena idea obedecer ciegamente a la autoridad, lo que sentó bastante mal a la cúpula del partido. Reich les mandó finamente a la mierda y el PC respondió expulsándole. El reaccionó fundando el SexPol, o partido político para la revolución sexual, desligado del PC.

Poco más tarde también le expulsó, por parecidos motivos, la propia Sociedad Psicoanalítica de la que él era miembro fundador. Nadie quería a Reich por aquel entonces porque decía verdades demasiado peligrosas para todos; su época egomaníaca no había llegado todavía.

Entre sus trabajos de esta época destaca La Psicología de Masas del Fascismo. Este librito fue el primero que advirtió del peligro de figuras como Hitler.

Según la creencia de la época, la crisis europea de los años 20 no era más que el prólogo de la revolución socialista, pues esta era debida al agotamiento del sistema capitalista. Y era verdad, en cierto modo. Las boutiques estaban llenas de exquisiteces que sólo los más ricos podían comprar mientras la gente se moría de hambre. El paro era terrible porque los industriales bajaban la producción al mínimo para mantener altos los precios… en fin, toda la parafernalia predicha por Marx.

Reich fue el primero en demostrar que, al contrario, toda la rabia y frustración sexual contenida por las masas trabajadoras iban a ser canalizadas como fanatismo e intolerancia, como promesa de poder. Mucha gente se rió de él, pero Reich fue de los pocos que hizo las maletas a tiempo para huir de Alemania, solo y rechazado tanto por los psicoanalistas como por la izquierda.

La corriente ideológica y política disparada por Reich se acabó llamando finalmente Freudomarxismo, por el intento de conciliar psicoanálisis y materialismo dialéctico. Aparte de Reich, se suelen mencionar a Erich Fromm y a Herbert Marcuse como principales representantes de esta corriente de pensamiento.

WILHELM REICH, 3a PARTE: ENERGÍA ORGÓNICA

¿Sabeis que me gusta hacer cuando estoy tumbado en la playa mirando al cielo? Ver orgones. Bueno, por lo menos Reich asegura que son orgones. Si un día luminoso miras a un cielo azul sin nubes, verás dos cosas: unas son como manchas oscuras, con forma de gotitas que a veces forman racimos. Eso son células muertas del interior del ojo y no nos interesan lo más mínimo. Si te fijas un poco más, verás que todo el panorama está lleno de chispitas diminutas de color azul eléctrico que no paran de bailar. Esos son los orgones.

¿Y en que consisten? Pues, según Reich, son las partículas de Energía Vital Cósmica que forman el Universo.

Pero primero debemos volver atrás. Tras su fiasco político, Reich se había quedado solo en Alemania y Austria, abandonado por todos. Hitler estaba a puntito de tomar el poder (estamos en 1933) y Reich decidió marchar del país, puesto que no le quedaba nada que hacer allí. Sin embargo, no se arredró. Tras peregrinar por diversos países nórdicos (donde no fue muy bien recibido) finalmente se instaló en Noruega donde continuó sus investigaciones, pero esta vez de una manera distinta.

Reich había encontrado que parecía haber una energía misteriosa que recorría los organismos vivos. Esta vez se dispuso a estudiar esa fuerza (¡Reich fue la primera persona en medir el potencial eléctrico de la piel!) y tras observar al microscopio diversas preparaciones biológicas calentadas a altas temperaturas llegó a la conclusión que unas vesículas que parecían haber pasado por alto todos los microscopistas parecían estar muy relacionadas con su famosa energía. Las llamó biones, que según Reich, eran las partículas formadoras de toda la materia viva. Más adelante asociaría a los biones una radiación que llamaría orgónica. Y acabaría negando todas las ciencias anteriores, la Biología, la Medicina, la Psicología, etc… para acabar su propia ciencia, la Orgonomía, que intentaría explicar todo desde el punto de vista de esas energías.

Con aseveraciones como que las galaxias mantenían su estructura no por la gravedad, sino porque estaban inmersas en un flujo de energía orgónica, ya nos podemos preguntar ¿Se le estaba yendo la cabeza?

Y es que a partir de este momento es cuando las opiniones sobre la obra de Reich se dividen drásticamente. Sus seguidores acérrimos le dan la razón en (casi) todo. Sus detractores afirman que, directamente, se volvió loco de encerrar.

Yo he analizado la obra de Reich en profundidad, leído casi todos sus libros importantes, y, aunque algunas cosas (que veremos en los siguientes párrafos) no tienen ni pies ni cabeza, hay pruebas convincentes y demostradas que algunos de sus experimentos tuvieron resultados reales. Mi opinión personal es que Reich era una persona dotada de una inteligencia, una intuición y una percepción muy superior a la de los simples mortales, y basta ver la primera parte de su carrera para flipar con los caminos que abrió y despejó.

Pero la persecución a la que fue sometido, sus particulares métodos y su propio carácter hicieron muy poco por ser tomado en serio. Baste como pista que su libro La Revolución Sexual fue reeditado por él más tarde como El Descubrimiento del Orgón, Volumen Uno, y así hizo con el resto de sus obras. Pero me estoy adelantando.

Reich se volcó en el análisis de esas partículas/radiaciones llamadas orgones durante el resto de su vida. En 1939 se trasladó a USA, uno de los pocos países donde era sinceramente admirado, para ser profesor asociado de Psicología en la New School for Social Research de Nueva York, donde daba lecturas sobre sus propios descubrimientos. Trasladó sus laboratorios a USA poco más tarde, y en 1942 fundó Orgonon, un terreno en Maine (costa este de USA) que se convertiría en el cuartel general de Reich.

Cada vez más aislado, él y sus ayudantes se dedicaron a hacer experimentos con los diversos tipos de biones que encontraban (?!) en la arena, en la levadura, etc… siendo algunos de los experimentos sorprendentes. Contaré un par de ellos más adelante, pero antes tengo que hablar de su invención más polémica: el acumulador de orgón.

A los que os guste la obra de W.S. Burroughs les sonará. El acumulador orgónico consiste en una caja con paredes con varias capas alternadas de material orgánico y metal. Según Reich, funcionaba como un invernadero concentrado la radiación orgónica (Orgonstrahlung, emitida y absorbida por los biones) presente en el espacio. Una terapia de Reich típica consistía en la permanencia dentro de una caja orgónica durante un tiempo. Incluso se podía sentar uno sobre ella, como hacía Burroughs. Por lo visto la gente se sentía mejor pero yo no me atrevo a decir si funciona o no, porque no lo he probado.

En cuanto a los experimentos relevantes que antes prometí explicar:

El primero (proyecto ORANUR; a Reich le gustaban mucho las siglas raras) consistió en comprobar si la radiación orgónica podía neutralizar los efectos nocivos de la radiactividad.

Para ello se agenció un miligramo de radio (con una radiactividad mínima) que introdujo el 5 de Enero de 1951 en una caja orgónica dentro de una habitación que era a su vez un acumulador orgónico. La cuestión es que a los pocos minutos la gente empezó a sentirse mal, muy mal. Sacaron la muestra rápidamente pero fue tarde. Varios investigadores de Orgonon pasaron varias días entre la vida y la muerte. Todos los animales murieron, así como la vegetación alrededor del rancho e incluso el Servicio Nacional de Alerta Radiactiva (supuestamente, no he encontrado referencias) detectó un halo de radiactividad de unos mil kilómetros centrado en Orgonon.

Reich afirmó haber descubierto la DOR (de nuevo sus siglas raras) o Deadly Orgone Radiation, mortal para la vida. Desistió de proseguir experimentando con radiactividad y prefirió encontrar un modo de combatir la DOR.

El segundo experimento es más curioso si cabe: cójase una caja orgónica y póngase en contacto con una fuente de agua, por ejemplo, un lago. Después acóplesele unos tubos de metal que se puedan orientar al cielo. Así creó Reich el Cloudbuster o Rompenubes, la máquina de hacer llover.

Quizás una chifladura más de Reich, pero un equipo de TV acompañó a Reich en 1952 a un desierto de USA para ser testigo del funcionamiento de la máquina. Obviamente, no llovió… pero NEVÓ. En 1953, hizo llover para unos granjeros angustiados por la sequía. En una ocasión leí un artículo de un escéptico que vió una máquina de estas en funcionamiento y observó con sus propios ojos como produjo un agujero en medio de una nube de tormenta. O están todos locos o aquí pasa algo.

Desde luego el hombre no estaba muy bien, y en la próxima parte hablaré de sus delirios finales, la persecución final hacia Reich por parte del gobierno, y su muerte en la cárcel después de que la FDA prohibiera su obra y quemara públicamente sus libros.

WILHELM REICH, 4a PARTE: PARANOIA

Ya he hablado de como Reich se complicaba las cosas a sí mismo con su peculiar carácter buscándose enemigos. Esta última parte trata sobre su persecución final.

Reich era un tío difícil de aguantar. Y muy suyo. Tenía un ego enorme, el mismo enemigo al que quería combatir desde su política sexual. Tras su rechazo por parte de los psicoanalístas y los comunistas, se encerró cada vez más en su propio mundo. Antes mencioné que Reich había vuelto a reeditar su libro La Revolución Sexual como El Descubrimiento del Orgón, Volumen 1. Y desde su propia editorial, además. Hizo esto porque era incapaz de separar los diferentes campos de investigación en los que había trabajado:

  • Psicología (Análisis Caracteriológico, Psicología de Masas, concepto de Coraza Muscular…)
  • Medicina (reflejo del Orgasmo, potenciales eléctricos de la piel y los músculos…)
  • Política (ideas revolucionarias, SexPol…)

Si Reich se hubiera limitado a abrir brecha en cada uno de esos campos, sin convertirlo todo en Reichología, sin duda habría pasado a la historia ya no como Einstein, sino como un Supereinstein. Y como no lo hizo, no fue tomado en serio.

De hecho se entrevistó con Einstein en 1940 durante 5 horas, en las que le enseñó una caja orgónica. Al finalizar la entrevista, Reich le dijo: “Ahora sabe Vd. porque la gente dice que estoy loco”. Y Einstein contestó: “Y cuánto.”

El rechazo en aumento del stablishment científico y político (y del resto de la sociedad) le llevó a escribir en 1948 Escucha, Pequeño Hombrecito, librillo donde acusa al hombre común de ser un esclavo físico y mental de los poderosos a quién aúpa, de ser la causa de la intolerancia y de permitir que la gente que está en el poder, lo esté.

En otro libro denuncia la Plaga Emocional, concepto acuñado por Reich, y uno de los más utilizados por sus seguidores. Esta plaga se extiende de persona a persona a través de la educación y la sociedad y nos ha enseñado a desconfíar de nosotros mismos y del prójimo, a tenerle miedo a la vida, a acorazarnos y a odiar a la Naturaleza. Para Reich se ha convertido en la enfermedad más destructiva de la Humanidad. Como él dijo:

El AMOR, el TRABAJO y el CONOCIMIENTO son la esencia de la Vida: también deberían gobernarla.

…pero la plaga emocional ha desplazado esos valores al PODER, el DINERO y la APARIENCIA.

En la misma onda publicó algunos años más tarde El Asesinato de Cristo, en el que denuncia que la plaga emocional que invade a la humanidad provoca de cuando en cuando el rechazo y el asesinato de los seres que vienen a salvarla, como Cristo, y como no… el propio Reich.

A estas alturas ha perdido todo pudor o control sobre sí mismo y en la misma parrafada es capaz de designarse como el humilde servidor de ustedes y el mayor genio de todos los tiempos ante al que habría que arrodillarse.

Para acabar de redondear las cosas, la FDA (Food and Drugs Administration) comenzó a investigarlo en los años 50. No se mataron mucho en intentar entenderle (él tampoco en explicarse) y le acusaron de pornografía, por publicar sus ideas sexuales, y de estafa, por vender cajas orgónicas.

Reich contestó a los letrados que “no estaban capacitados para juzgarle”. El juez dictaminó en 1956 la quema de los libros de Reich (sí, el país de la Libertad quemando libros en pleno siglo XX) y la destrucción de las cajas orgónicas. Reich desobedeció y tras unos cuantos forcejeos fue condenado finalmente a dos años de cárcel, donde ingresó el 12 de Mayo de 1957. Su fundación fue condenada a pagar 10000$ y la destrucción de su obra fue supervisada por el gobierno federal.

Murió en prisión el 3 de Noviembre de 1957.

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Gracias por el artículo, muy completo y sencillo de leer.
Desde luego, deberíamos prestar más atención a los trabajos de Wilhelm Reich. A pesar de las partes en las que se coló, sus descubrimientos son geniales y parece que van adquiriendo cada vez más vigencia, mientras sigamos ignorando su base.

Comment by Raquelia — 27 noviembre, 2011 @ 9:59

En una capítulo de The centuy of the self -el mejor docu de Adam Curtis, desde mi punto de vista- abordaban el enfrentamiento entre Anna Freud y Reich. Por no mencionar el que dedicaban a Edward Bernays, uno de los personajes más importantes del siglo XX.

Comment by ddaa — 6 diciembre, 2011 @ 10:06

Toda fuente que no sean sus propios libros no deja de ser una interpretación

Comment by luis — 23 enero, 2012 @ 13:33

Yo tengo los librios Bioenergética y el lenguaje del cuerpo. Esos libros son de Alexander Lowen no de Reich.

Comment by Irene — 25 enero, 2012 @ 17:33

Sr. Alberto Miranda

Junto con felicitarlo por su artículo sobre W. Reich, me gustaría hacerle algunas observaciones y aportes.
Escribo en un celular chico, con un dedo, por lo que -si tiene tiempo y le interesa- podemos un día hablar por Whats App.

Aportes
Porque no escribe ciertas cosas, supongo que no leyó la biografía de W. “Biografía de una idea”, de Luigi di Marchi, considerada como la mejor y más completa, junto a la de Sharaf. Sé de su existencia pero no la he leído.
En relación a Fromm y Marcuse, Marchi es claro “plagiarion a Reich, omitiendo la sexualidad, espina dolorosa que la cultura evíta, y se hicieron famosos, además de ricos, negando haberle conocido! “. Esto en el Prólogo.
Como su nombre lo indica, no ve Marchi, como tampoco otros importantes post – reichianos, por citar dos de peso: Jovino Camargo, fundador y director del Instituto W.Reich de San Pablo, Brasil; y Federico Navarro, psiquiatra italiano, amigo del psicoanalista noruego Ola Raknes, amigo de Reich, quien a pedido de éste hizo lo que Reich no dejó:
la sistematización de la terapia reichiana, sesión tras sesión a lo largo de los cinco años del tratamiento total. Ambos, Camargo y Navarro, no ven en el genio vienés, contradicción en los tres períodos: psicoanalítico, político y orgónico. Así, el título enfoca la idea del Orgón ya expuesta en La función del órgasmo y el Análisis del carácter como un hilo conductor, y no contradictorio como usted creo (si no he leído mal), presenta.

Bueno tengo mucho más a decir sobre su artículo. Pero luego en un pc sigo.
Sólo a modo de adelanto, creo que no por desmedido ego Reich, “creyóse” un “salvador”, hay que entender el sentimiento del ser vital, pero humano, no “divino” de un Cristo, o un Krishna, Buda…sufre de manera intensa el sufrimiento de la humanidad. Es decir su vivencia total, de la constante desesperanza del hombre, le impide servirse de la vulgar defensa de un abogado. Él dijo “no puede defenderme quien no conoce mi obra”. Lo defendible. No me parece ni paranoica, ni torpe, ni menos mesiánica su actitud, simplemente para defender un acusado y su causa debese estar a la altura.
Piénselo, no es descabellado. Además no hay vanidad en saberse más inteligente que el común de los mortales. Prácticamente Einstein era el ánimo con quien Reich podía hablar de igual a igual. El “affaire” Einstein está muy bien documentado por Marchi, y no tuvo el desenlace que ud. esboza en su artículo. Muy por el contrario, fue el ayudante de Einstein quien habría decidido inviables nuevos encuentros entre los colosos judíos.
Bueno mi dedo murió!
Hasta pronto. Espero retorne e intercambiemos pareceres.
Desde Valparaíso, Chile, donde conocí a Camargo el ‘ 87 y París, 1998 a Navarro le mando un saludo. Ya veré sus otros artículos.
Atenta y vitalmente
Santiago
Músico

Comment by Santiago Araya Monge — 6 junio, 2017 @ 23:49

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30 noviembre, 2011
Si existe un personaje difícil de evaluar, ese es Carlos Castaneda. Un análisis superficial de su vida y de su obra tiende a conclusiones ambivalentes; pero un vistazo más de cerca no le deja muy bien parado.
9 junio, 2012
Burroughs es quizás el escritor underground más conocido del siglo XX. Pero, una vez más, el mito parece haber devorado al hombre. Este artículo reivindica su enorme talla intelectual y rechaza la simplona imagen de "artista yonqui" atribuida por quienes no le han leído.
10 abril, 2012
A día de hoy es sólo una hipótesis, pero de lo más interesante: La DMT, uno de los alucinógenos más potentes que existen, es producida por la glándula pineal y a lo mejor, horror, estamos colocados todo el rato. O no.
 
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